Planificación del uso del suelo en la era posterior al crecimiento
La planificación del uso del suelo se enfrenta hoy a un desafío decisivo en el diseño de la prosperidad.
La planificación del uso del suelo se enfrenta hoy a un desafío decisivo: abandonar el modelo basado en el crecimiento ilimitado y avanzar hacia un marco post-crecimiento, donde el objetivo principal no sea ocupar más tierra, sino prosperar dentro de los límites ecológicos y sociales.
Durante décadas, hemos planificado como si el territorio fuera infinito. Clasificamos la tierra, multiplicamos la infraestructura y medimos el éxito en metros cuadrados. Pero en un contexto de crisis climática, pérdida de biodiversidad y expansión urbana descontrolada, esta lógica ya no funciona. El territorio no es un recurso inagotable, sino un organismo vivo que requiere cuidado, equilibrio y visión.
El donut territorial: planificación con límites y garantías
Para avanzar en este cambio de paradigma, desde la Fundación Galicia Sostenible defendemos una herramienta sencilla pero poderosa: la Matriz del Donut Territorial.
Este enfoque nos permite evaluar si un plan, proyecto o política pública:
- respeta los límites ecológicos que no pueden excederse,
- y garantiza mínimos sociales que no deben ser violados.
No se trata solo de cumplir la ley o lograr seguridad jurídica, sino de tener indicadores claros que nos digan si realmente estamos promoviendo la prosperidad que Galicia merece: cohesión, vivienda digna, empleo local, ecosistemas funcionales y territorios habitables.
Un territorio que ya se está transformando desde abajo
Este nuevo marco solo será posible si reconocemos algo esencial: Galicia ya se está transformando gracias a las personas y las iniciativas que viven y trabajan en el territorio. Agricultores que recuperan suelos, comunidades de montaña que regeneran paisajes, proyectos de economía circular y social, iniciativas culturales que fortalecen la identidad y la cohesión...
Son estos agentes quienes, a menudo en silencio, demuestran que es posible otra forma de habitar el campo.
Su experiencia es la clave para una planificación realista y audaz.
La decisión política que tenemos ante nosotros
Hablar de postcrecimiento no es rendirse, sino de inteligencia colectiva. Significa aceptar que necesitamos establecer límites, como ya lo han hecho otros países y ciudades europeas, y avanzar hacia una planificación que:
- poner la prosperidad sobria en el centro,
- fortalecer la capacidad de los territorios,
- y acompañar a las comunidades que ya están innovando.
La decisión es política, sí. Pero también es cultural: ¿qué entendemos por vivir bien? Y es técnica: ¿cómo garantizamos que cada intervención se integre en un territorio que necesita más equilibrio y menos expansión?
Una oportunidad para Galicia
Galicia reúne las condiciones para ser un laboratorio europeo de prosperidad dentro de sus límites: diversidad territorial, baja densidad que permite la restauración de ecosistemas, capacidad productiva, fuerte identidad y una red de iniciativas con vocación transformadora.
El reto ya no es crecer más, sino prosperar mejor y hacerlo dentro de los límites que permiten que el territorio siga siendo Galicia.










